La ocu­pa­ción vasca se acerca al mi­llón de em­plea­dos, hasta 953.800 per­sonas

Euskadi consigue generar empleo en medio de la pandemia

La tasa de paro cae al 9% en lo que va de 2022 y me­jora la media na­cional

Paro
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Desde enero, algo más de 8.000 per­sonas han en­con­trado un tra­bajo en el País Vasco. Una cifra que hace que la tasa de paro en Euskadi haya ba­jado al 9,1 % en el primer tri­mestre de este año; 0,8 puntos por­cen­tuales menos que si se com­para con las ci­fras de cierre del 2021. Actualmente, y según los datos ofre­cidos por el Eustat en su Encuesta de Población en Relación con la Actividad, algo más de 95.000 per­sonas se en­cuen­tran en bús­queda ac­tiva en la Comunidad Autónoma Vasca. La media de paro en el País Vasco está por de­bajo de la es­ta­tal.

Lo que no cambia de un año para otro es la distinción por sexos a la hora de observar cómo han bajado esas cifras de desempleo. Así, mientras que el número total de hombres sin trabajo se ha reducido en 4.9000 personas, en el caso de las mujeres esa cifra no llega a las 3.500. De esta manera, la tasa de paro femenino sigue siendo mayor y ronzando el 9,7% frente al 8,5% de sus compañeros.

Entre las conclusiones de este mismo informe elaborado por el servicio estadístico vasco, el mayor descenso entre los trabajadores que están en paro se observa además entre aquellos que tienen estudios superiores por encima de los que solo cuentan con formación primaria o educación media/secundaria.

Crece la ocupación

Como consecuencia lógica de esas cifras de parados que aminoran, las de la ocupación presentan una mejoría en lo que va de año en los tres territorios vascos en un total de 8.300 personas en este primer trimestre. De nuevo, un crecimiento mayor en el caso de la población masculina, en el sector servicios y que sobre todo se muestra en el caso de Guipúzcoa que tiene los datos más positivos en este sentido.

Precisamente, y según los resultados que arroja este mismo estudio, buena “culpa” de que no se haya reducido esta ocupación tiene que ver con los ERTE que siguen siendo clave. Y es que las personas inmersas todavía (muchas de ellas desde el estallido de la pandemia) en expedientes de regulación temporal de empleo evitan que se haya producido un incremento del 10% entre los desempleados de antes de marzo de 2020 cuando todo cambió.

¿Y en el resto del país?

Esa tasa de paro superior al 9% en el caso de Euskadi está por encima de los mismos datos en el ámbito de la Unión Europea donde la media apenas supera el 6%. Eso sí, se trata de una cifra mucho mejor que la que se puede observar, una vez pasado el primer trimestre del año, a nivel del conjunto del país donde los desempleados son el 12,6% del total de personas que se encuentran en edad activa.

Y eso a pesar de los últimos números que pueden invitar al optimismo, con cautela claro. A cierre del pasado mes de marzo en España se crearon 140.232 empleos nuevos con lo que el paro se redujo tras este primer trimestre en algo menos de 3.000 personas que abandonaron las listas del INEM. De esta manera, en la actualidad el desempleo se sitúa en los 3,1 millones de personas; la menor cifra desde marzo de 2008.

Parte de la respuesta a esa diferencia comparativa entre Euskadi y el resto del país (a nivel de índices de parados) se debe a cuestiones como que se trata de una comunidad donde la desigualdad poblacional es baja (en términos de habitantes en zonas de riesgo de exclusión social y por tanto con menos posibilidad de incorporarse al mercado laboral u ocupar puestos cualificados) si se compara con otras regiones españolas.

A esto se suma el hecho de que en el País Vasco se cuenta con buenas condiciones laborales y salariales, además de unas políticas públicas de empleo donde hay una mayor inversión y por tanto más oferta en puestos de trabajo y más oportunidades de formación para parados.

Eso sí, este diagnóstico no es tan boyante como hace algunas décadas ya que se observa en los últimos años que Euskadi ha perdido peso económico y empresarial dentro de la economía nacional. Así, si hace 20 años la economía vasca representaba el 6,3% (sobre todo gracias a su poder industrial) de la riqueza que se genera en España ahora solo es el 5,93% del PIB nacional. Un dato significativo al hilo de esto último: el crecimiento económico medio anual durante los últimos 45 años de País Vasco ha sido del 1,82%, muy por debajo de lo que se ha experimentado en Cataluña, Madrid y Navarra.

Aun así, Euskadi sigue manteniendo su liderazgo desde el punto de vista del empleo (y tras ella Aragón y Navarra) sobre todo por ser una comunidad no tan dependiente del turismo (como es el caso de otras regiones y que sí se han visto seriamente afectadas por la pandemia o el posterior conflicto bélico en Ucrania) y más con un perfil industrial.

En el polo opuesto, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, así como Canarias, Andalucía y Extremadura; estas dos últimas por cuestiones no solo de oferta de empleo y de su carácter turístico (en el caso andaluz), sino de la importancia del sector agrario en su economía, así como la formación/educación de su población activa.

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