Indumenta Pueri puede apun­talar la di­fícil sa­lida a bolsa de Opdenergy

Los grandes patrimonios se hacen fuertes en energía con valoraciones bajas

Las prin­ci­pales for­tunas de­tectan una gran opor­tu­nidad en un sector lleno de dudas

Audax Energía
Audax Energía

Poco más de un año des­pués, el grupo de ener­gías re­no­va­bles Opdenergy vuelve a in­tentar la sa­lida a bolsa. Lo hace para captar al­re­dedor de 200 mi­llones de euros y con la pre­ten­sión de que los in­ver­sores le den una va­lo­ra­ción má­xima de 575 mi­llo­nes. Mucho le han cam­biado las ex­pec­ta­tivas al grupo res­pecto a hace 12 me­ses, cuando quería le­vantar hasta 425 mi­llones y ca­pi­ta­lizar 1.600 mi­llones de eu­ros.

Los inversores, que en junio de 2021 echaron para atrás la oferta sin contemplaciones negándose a pagar esos múltiplos, dejaron a la compañía en una posición delicada. Tanto que para volver a intentar el desembarco en el parqué y obtener los fondos necesarios para financiar nuevos proyectos, Opdenergy ha hecho un ejercicio de realismo y ha buscado el efecto llamada de los denominados inversores ancla.

Es decir, inversores que apoyan la oferta asumiendo una parte importante de la operación y que, con su prestigio, arrastran a otros potenciales inversores. Todo parece indicar que Indumenta Pueri, la instrumental del grupo malagueño Mayoral, va a asumir el 25% de la emisión de acciones de Opdenergy. Lo va a hacer a un precio que, en este caso sí, se ajusta a las pretensiones de un inversor que busca valor a medio y largo plazo.

"Hay una enorme diferencia entre el planteamiento de la OPV de 2021 y este. El año pasado se pretendía aprovechar la fiebre renovable para vender acciones a precios de vértigo. Ahora, de lo que se trata es de ofrecer un precio atractivo que permita sacar la operación adelante, porque Opdenergy no puede permitirse un segundo gatillazo. Como se ve, sí hay dinero cuando los precios son atractivos y las empresas de crecimiento", señalan fuentes bursátiles.

Con la más que posible entrada de Indumenta Pueri, Opdenergy gana un accionista sólido, prestigioso y estable, como ha demostrado en sus aventuras accionariales en empresas cotizadas, como por ejemplo Unicaja. Y, por otro lado, la operación supone un nuevo episodio en el proceso de entrada de las grandes fortunas españolas en el capital de las empresas emergentes del sector de energías renovables.

La propia familia Mayoral es accionista de otra cotizada, Audax. En enero de 2021, adquirió un 5,8% de la compañía a un precio de 2,2 euros por acción. El grupo andaluz reinvirtió en Audax parte de las jugosas plusvalías obtenidas tras la venta de sus paquetes en MásMóvil y en Duro Felguera. Desde entonces, Indumenta Pueri mantiene su participación sin cambio alguno aunque su valor se ha reducido a la mitad.

Son muchos más los grandes patrimonios que han apostado por proyectos de renovables en distintas fases de maduración. Por ejemplo, en otra antigua cotizada como Solarpack -fue excluida tras la OPA de EQT-, donde la familia vizcaína fundadora Galíndez mantiene importantes intereses.

En Q-Energy, el brazo inversor en el sector de las energías renovables de la gestora de capital riesgo Qualitas Equity, participan grandes grupos familiares españoles como los Gallardo, Juan Abelló, los Benjumea o la familia Riberas. Ecoener es la gran apuesta en el sector de la familia Ybarra Careaga, otra de las más activos del país en el universo de las empresas cotizadas.

Si se confirma la entrada de Mayoral en Opdenergy, se seguirá cerrando el círculo de intereses de las grandes fortunas en un sector cuyos representantes cotizados están mostrando este año en bolsa su cara más irregular -Soltec pierde cerca de un 40% y Audax un 10%, mientras que Acciona Energía, Solaria y Grenergy avanzan entre un 13% y un 18%- pero que siguen levantando pasiones cuando las valoraciones son atractivas.

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