ECONOMÍA

Los bienes de con­sumo, los que más suben por el au­mento de los pro­ductos ela­bo­rados

La inflación va por barrios

Los pre­cios in­dus­triales se es­tancan en julio y bajan ya 2,5 puntos en el año

La inflación, disparada.
La inflación, disparada.

Julio no ha sido un buen mes para la in­dus­tria que ha visto cómo, en su con­junto, sus pre­cios se es­tan­caban lo que su­pone que, para el con­junto del año, hayan ba­jado ya 2,5 puntos por­cen­tua­les. Eso deja la tasa anual del ín­dice que ela­bora el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el 40,4%; lo que lo de­vuelve a po­si­ciones por de­bajo de las que man­tenía el pa­sado mes de fe­brero.

Los productos mas inflacionarios son los ’Bienes de consumo no duradero’, que se han encarecido a un ritmo del 11,6%, o, lo que es lo mismo, más de un punto por encima del mes anterior. A juzgar por los responsables de dichas industrias, el índice de este sector está directamente influido por el encarecimiento de aquellos que se incluyen en la categoría de ‘Procesado y conservación de carne y elaboración de productos cárnicos’.

Es decir, productos claramente incluidos en la cesta de la compra y que parchen contagiarse del ambiente de subida de precios generalizada que se ha generado por la guerra en Ucrania y la crisis energética; algo especialmente llamativo si se tiene en cuenta que estos mismos productos, en julio del año pasado, mostraban una curva descendente de precios.

Como empresas y familias ya sufren en sus tarifas, la Producción de gas y distribución por tubería de combustibles gaseosos ha incrementado sus precios el 11,6% solo en el mes de julio. Eso supone un crecimiento del 163,5% respecto al mismo periodo del año pasado y del 108,4% en lo que va de año.

Pese a todo este incremento el índice general de Energía baja diez puntos porcentuales hasta el 100,6%. Solo en julio los precios industriales de la Energía bajan el 0,3% favorecidos por la caída tanto en el refino de petróleo que ha sido del -7,3% en julio, aunque en términos anuales los precios han crecido el 99,6%. En la que va de año, los precios de refinado suben el 78%.

La actividad de producción, transporte y distribución de energía eléctrica también (+64% respecto a julio de 2021)ha tenido un julio de bajada de precios del -1,5% ( +64% al mismo mes de 2021) que, supone que en lo que llevamos de año esta partida has bajado ya el 4,4%. La evolución de julio viene a profundizar la tendencia de precios descendentes marcada por esta actividad desde el pasado mes de mayo; especialmente significativa después del fuerte incremento de precios (+17%) que registró en marzo.

Frente a ellos, los llamados ‘Bienes Intermedios’ son los de peor evolución (-22,1%) por el comportamiento de las industrias de fabricación de productos básicos de hierro, acero y ferroaleaciones y, en menor medida, de la producción de metales preciosos y de otros metales no férricos, que han cambiado por completo su comportamiento dado que en julio del acompasado frente a las subidas en julio del año pasado.

Pesimismo europeo

La evolución de los precios industriales en España no difieren sustancialmente de la tendencia que ya apuntan los datos preliminares de la zona euro para agosto. Los Índices de gestores de compras (PMI) Los PMIs preliminares de agosto de la Eurozona ofrecen más sombras que luces. De hecho, tal como destacan los analistas de Intermoney Valores, “la producción sigue cayendo de manera intensa y es muy acusada en sectores como materiales básicos y en el sector automotriz, donde el panorama no da vistos de mejora”. Para estos analistas, el freno en la demanda genera una “ indeseada acumulación de existencias que juega en contra de una mejora en la producción de cara al corto plazo”.

Pese a todo, Alemania ha cerrado un segundo semestre con un leve crecimiento del PIB del 0.1% aunque las previsiones lo dejaban en cero. El consumo privado también crece por encima de las estimaciones (+0,8%) 0.5%) y, finalmente, el índice de clima empresarial (IFO), considerado como el indicador anticipado de la evolución económica de Alemania, pese a caer del 88,6 previo al 88,5, supera las expectativas del mercado que esperaba una fuerte contracción hasta los 86,8 puntos.

No obstante, los mismos analistas destacan la atenuación de los problemas de las cadenas de suministro, que permiten pensar que los problemas con los plazos de entrega, aunque continúan, no vayan a más. Por otra parte, los precios soportados por las compañías crecen a un ritmo menor.

Con todo, que Ford, inmersa en ajustes internos en Europa, haya renunciado a los cerca de 106 millones de euros en subvenciones que iba a recibir para fabricar en la planta española de Almussafes (Valencia) su futuro vehículo eléctrico no es una buena perspectiva tanto para la industria europea como para el empleo y la generación de valor en España. Obviamente, la previsión de que la guerra se alargue, que los costes de la energía sigan enquistados por la política de Putin y las perspectivas de una ‘reorientación’ del consumo de las familias por efecto de la inflación y, con ella, la reducción del consumo de bienes duraderos, está detrás de la decisión de la multinacional del óvalo.

Francia también acusa una ralentización de la producción manufacturera y un crecimiento más comedido de los servicios de manera que el índice general cae por debajo de lo que se considera niveles expansivos por primera vez desde febrero de 2021. Pese a todo, el final del verano dibuja un clima diferente. Su indice de confianza empresarial se sitúa finalmente en los 103 puntos, frente a los 101 que sugerían las encuestas.

Fuera de la Eurozona, en el Reino Unido destaca la remarcada desaceleración en la actividad del sector manufacturero con una caída que supera con creces lo esperado; de modo que su índice se sitúa en 46 puntos muy por debajo de los 51 previstos. Un descenso motivado por la reducción en la demanda, el retraso en las entregas por parte de los proveedores y la escasez de mano de obra. Si se exceptúa la fase inicial de la pandemia (comienzos de 2020), el retroceso en la producción manufacturera es el más fuerte desde 2009.

En EEUU, el punto débil lo pone el índice de servicios (44 puntos) motivado por unas condiciones financieras más duras, las elevadas tasas de inflación y la moderación de los ingresos, lo que lleva a la peor lectura del índice desde mayo de 2020. En línea con esta caída, los nuevos pedidos se han contraído al ritmo más acelerado de más de dos años. El índice industrial también se desacelera para situarse 51,3 puntos en agosto en medio de unas condiciones de demanda más moderada y recortes de producción.

La crisis de suministro en Europa, además, crea más competencia por los cargamentos de gas natural licuado de EEUU, donde los inventarios de gas doméstico están al 13% por debajo de lo normal para la época del año. Además, la capacidad de exportación de EEUU sigue siendo limitada después de que una explosión en junio cerrase la terminal de gas natural licuado (GNL) de Freeport en Texas.

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