El mer­cado es­pañol tam­bién tira de las ci­fras de los grandes grupos eu­ro­peos

Los centros comerciales vuelven a los niveles de ventas previos a la pandemia

Las ci­fras de már­genes son acep­ta­bles pero sin grandes ex­cesos

Bolsas ECI
Bolsas ECI

Poco a poco, el sector de los cen­tros co­mer­ciales re­cu­pera todas sus cons­tantes vi­ta­les. Las ci­fras ofi­ciales de la Asociación Española de Centro y Parques Comerciales (AECC) dicen que las ventas ya han vuelto a los ni­veles de 2019, antes del es­ta­llido del Covid-19. Ha sido una lenta tra­vesía por el de­sierto, des­pués del ex­tra­or­di­nario ‘shock’ pro­vo­cado por el vi­rus. Hay luces para un sector en plena re­cu­pe­ra­ción, pero tam­bién al­gunas som­bras.

Una de las grandes incógnitas para el universo de los centros comerciales era hasta qué punto consolidaría el coronavirus el fenómeno de las compras ‘online’ en detrimento de las que se realizan en las tiendas físicas. Ya se pueden sacar algunas conclusiones, porque la afluencia a los centros comerciales sigue un 17,5% por debajo de los niveles de 2019 al cierre de los seis primeros meses del año. En este punto, la reactivación va despacio.

Cuando terminaron los tres primeros meses de 2022, la comparación con 2018 arrojaba un déficit de casi el 19%. Por lo tanto, la vuelta a los centros comerciales avanza suavemente y con velocidades muy distintas, porque las ventas sí van a buen ritmo. Las personas que han vuelto a los centros comerciales lo han hecho con un apetito consumidor elevado después de un largo período de parón. El resultado es que el importe de la venta media ha crecido significativamente. Pero conviene no cantar victoria.

“La auténtica prueba del algodón la tendremos en Navidad. Entonces será el momento de medir de verdad el estado de salud del sector. Hemos vivido una primavera y un verano muy calurosos que han elevado la facturación de los centros, pero será en diciembre, en un escenario económico de ralentización y en plena subida del gasto de los hogares por el coste de la energía cuando se pueda medir de verdad la recuperación”, señalan en fuentes del sector.

Previsiones incumplidas

En cualquier caso, es evidente que las peores previsiones para el mercado español no se han cumplido. No es casualidad que grandes del sector como Klépierre o Unibail Rodamco hayan obtenido en España los mejores registros en su división europea de centros comerciales. Ambos han conseguido mejoras espectaculares de los ingresos en la primera mitad del año.

Y los grandes grupos españoles del sector, como Lar España, también certifican la recuperación en marcha, aunque la afluencia siga casi un 7% por debajo de los niveles de 2019, siempre con cifras del primer semestre. Pero, superado en casi todos los conceptos el impacto del coronavirus, el negocio de los centros comerciales tiene que hacer frente a otros retos que tienen que ver con lo macroeconómico y la inflación fundamentalmente.

La ralentización de la actividad a nivel global cuestiona el gasto de las familias. Vienen meses duros, difíciles, porque a la espera de la resolución del conflicto bélico en Ucrania, todo parece indicar que los precios no van a dar tregua. La OCDE cree que España sólo crecerá un 1,5% el año que viene con la inflación todavía en niveles del 5%. Un escenario que obligará a los gestores de los centros a ajustar costes y a renegociar rentas con los inquilinos.

Se puede afirmar con toda rotundidad que los cerca de 600 centros comerciales que operan en España han aprobado con nota el reto complejo de sobrevivir a un cerrojazo sin precedentes. Ahora, sin solución de continuidad, deben hacer frente a la gran amenaza macro. Soluciones flexibles e imaginativas serán la clave para sacar adelante el nuevo desafío.

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