El sector man­tiene 6,2 bi­llones de re­servas téc­nicas tras re­du­cirse en 477.000 mi­llones

Las aseguradoras europeas reducen en medio billón sus activos en el segundo trimestre

Compañías pun­te­ras, como Mapfre, ra­cio­na­lizan su car­tera de par­ti­ci­padas ante el nuevo es­ce­nario eco­nó­mico

Cristine Lagarde, BCE.
Cristine Lagarde, BCE.

Las ase­gu­ra­doras eu­ro­peas han te­nido un se­gundo tri­mestre de ‘recogida de ve­las’ ante las malas pers­pec­tivas eco­nó­micas que ya em­piezan a aflo­rar. Tanto que el con­junto de los grandes grupos ase­gu­ra­dores de la Eurozona ha re­du­cido sus ac­tivos en casi medio bi­llón de euros o, lo que es lo mismo, en un 9,85% para si­tuarlos en 8,48 bi­llo­nes. Las ase­gu­ra­doras han cen­trado esta re­baja de sus in­ver­siones en ‘salidas’ de la renta va­riable y en la re­duc­ción de sus riesgos cor­po­ra­ti­vos.

Ese es el caso del gigante español Mapfre, que ha optado por alejarse de mercados aún más complejos que el europeo como es Ásia en este momento y racionalizar su cartera de participadas.

Como comentaba hace unos días el gobernador del Banco de Grecia, Yannis Stournaras, los riesgos económicos han creado “un dilema difícil de controlar al venir impulsado principalmente por el lado de la oferta”. Y eso, junto a una inflación fuera de control en la zona euro ha hecho replantearse las estrategias de los grandes del seguro. Desde luego, los nuevos confinamientos por Covid en China con sus propias consecuencias económicas -crisis inmobiliaria, problemas en cadena de suministro, crisis en cementeras y construcción- no animan a la inversión especialmente si a eso se le unen las consecuencias de la guerra en Ucrania, los problemas internos de la UE o los particulares de España.

Ante esa situación, la compañía que preside Antonio Huertas ha cerrado la anunciada salida de Indonesia con la venta de sus filiales consideradas ‘no core’: Asuransi Bina Dana Arta (participada en un 62,33%) y Mapfre Abda Assistance (51%). La venta se ha cerrado por 62,8 millones de euros en una operación que, además de suponer una importante ‘liberación’ de su balance (y sus riesgos), le reporta a la compañía española un beneficio neto de 8,4 millones.

En términos europeos, la reducción de las carteras ha sido trasladada prácticamente en paralelo a las reservas técnicas de las compañías que bajan en solo tres meses, el 7,2% (477.000 millones de euros menos) para situarse por debajo de los 6,2 billones. Estas reservas técnicas corresponden, en un 89%, a las destinadas a cubrir las pólizas de seguros de vida. La inversión en unit-linked alcanza, por su parte, los 1.462 millones de euros, que representan el 26,6 % de las reservas técnicas totales del seguro de vida.

Recomposición de las carteras

Los datos facilitados por el último informe del Banco Central Europeo (BCE) muestran también en qué invierten las grandes aseguradoras ante la crisis (y la subida de tipos) que se avecina. Al cierre del segundo trimestre del año, las grandes carteras están formadas, en un 35,6% por valores representativos de deuda; en un 29,7% por participaciones en fondos de inversión; en un 13,4% por acciones y el 6,9% restante por créditos.

No obstante, la cartera de valores de deuda disminuyó a 3.023 millones de euros desde los 3.296 millones de euros al final del trimestre anterior. Las ventas netas de valores de deuda realizadas por las aseguradoras europeas alcanzaron los 25.000 millones de euros en el periodo de forma que este volumen de inversión se redujo el 1,4% en términos interanuales. Hasta los 3.023 millones de euros al final de junio, desde los 3.296 mm de euros al final del trimestre anterior. Las ventas netas de valores representativos de deuda ascendieron a 25 000 millones de euros en el segundo trimestre de 2022 (véase gráfico 1); las variaciones de precios y otras ascienden a -248.000 millones de euros. La tasa de crecimiento interanual de los valores representativos de deuda mantenidos fue del -1,4%.

De hecho, su cartera de valores de deuda de los Estados de la eurozona ha bajado el 3,4 % en el segundo trimestre del año. Las aseguradoras europeas han movido con intensidad sus inversiones de renta fija hasta cerrar el trimestre con unas ventas netas de 28.000 millones.

El comportamiento de las aseguradoras europeas con respecto a la renta fija privada ha sido aún más duro ya que sus inversiones bajan el 3% con unas ventas netas trimestrales de 1.000 millones. En cambio, las mismas compañías han preferido orientar su interés hacia la deuda externa a la zona euro que crece a una tasa anual del 1,8 %, con compras netas trimestrales de 5.000 millones de euros.

En paralelo, las inversiones en fondos de inversión de las compañías de seguros se redujeron prácticamente el 6% hasta los 2.518 millones entre abril y junio de este año frente a los 2.676 millones del trimestre anterior. Pese a todo, la tasa de crecimiento interanual de estas inversiones fue del 4,8 % en el segundo trimestre.

De igual modo, las compañías an replanteado también su participación en fondos monetarios. Especialmente porque hasta que no se estabilicen las políticas de los grandes bancos centrales del mundo, la inversión en divisas a largo plazo parece descartarse. Por ello, las carteras de las aseguradoras en fondos del mercado monetario de la zona del euro bajaron el 1% en el segundo trimestre a pesar de haber realizado compras netas por valor de 4.000 millones de euros.

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