MONITOR DE LATINOAMÉRICA

México, Brasil y Chile serán los mer­cados con menor ex­pan­sión du­rante este año

Los negocios se enrarecen en Latinoamérica

El PIB cre­cerá más de lo pre­visto en 2022, pero en un es­ce­nario muy com­plejo

Inversion en Latinoamérica.
Inversion en Latinoamérica.

El clima para los ne­go­cios en Latinoamérica no le­vanta ca­beza y se sitúa ya en su menor nivel en dos años, mien­tras que los nuevos avances y pro­yec­ciones sobre la re­gión au­guran un bajo cre­ci­miento eco­nó­mico para este año y los si­guien­tes, en un con­texto mar­cado por los efectos de la guerra en Ucrania, el alza de la in­fla­ción y la per­sis­tencia de una gran in­cer­ti­dum­bre.

Según el centro brasileño de estudios económicos Fundación Getulio Vargas (FGV), el clima de negocios en la región cayó por tercer trimestre consecutivo y se ubicó entre julio y septiembre de 2022 en 54,7 puntos, su menor nivel desde el segundo trimestre de 2020, cuando la crisis creada por la pandemia hundió el indicador por debajo de 50 puntos. El Índice de Clima Económico (ICE) viene cayendo gradualmente desde los 101,4 puntos del tercer trimestre de 2021, cuando el área parecía haber superado la grave crisis generada por el Covid.

De acuerdo con el estudio, la caída del indicador es resultado del pesimismo con que economistas y expertos encaran el futuro y no tanto de la coyuntura económica en sí de la región. Un empeoramiento de las expectativas “que enciende una señal de alerta, porque indica que los especialistas esperan una desaceleración económica para los próximos meses”, según la FGV.

Mientras que el Índice de Situación Actual (ISA), que refleja la coyuntura, bajó menos de cinco puntos, de 48,8 puntos en el segundo trimestre a 44,3 puntos en el tercero, el Índice de Expectativas (IE), que mide las proyecciones a 6 meses, perdió más de 20 puntos (de 87,2 hasta 65,5).

Los motores, gripados

El clima para los negocios tan sólo subió en el tercer trimestre en dos países (9,9 puntos en Paraguay y 1,7 en Bolivia), mientras que sufrió fuertes caídas en los demás, comenzando por Uruguay (-27 puntos). Pese a la caída, Uruguay sigue siendo el país con mejor clima para los negocios en la región, con 122,6 puntos, seguido por Paraguay (101,1 puntos). Estas dos economías son las únicas en que el indicador está en la zona considerada como favorable).

En la zonas desfavorable y crítica se ubican casi todas las economías de la región y notablemente todas las grandes. En la primera se sitúan Colombia, con 72,6 puntos (-23,1 unidades); Ecuador (70,5); Bolivia (67,6) y Brasil (54,5). Y en la segunda Perú (49,7); México (48,7); Chile (36,2); Argentina (25,8) y Venezuela. En Colombia, pese a que el Índice de Coyuntura avanzó 15,7 puntos, a 135,7, el mejor de la región, el Índice de Expectativas perdió 51,9 tras la llegada al poder de Gustavo Petro.

El escenario de actual complejidad e incertidumbre que anota la región también acaba de ser puesto de manifiesto por varios entes internacionales, entre ellos Cepal que, pese a elevar su previsión de crecimiento para el área este año, señala que la guerra en Ucrania, las fuertes presiones inflacionarias, el bajo dinamismo en creación de empleo, la caída de la inversión y las crecientes demandas sociales pueden llevar a Latam a tasas de baja expansión en los próximos años. “La desaceleración se ha visto profundizada por el efecto de la guerra y las limitaciones de la política macro para impulsar el crecimiento”.

“Hay un contexto de fuertes restricciones macro que están golpeando a las economías de la región y una secuencia de crisis que ha llevado al escenario de bajo crecimiento y aceleración inflacionaria que presenta la economía, lo que junto al menor crecimiento comercial, el alza del dólar y el endurecimiento de las condiciones financieras globales, afectarán los países de la región”.

Relativo optimismo

Con todo, el organismo eleva en casi un punto, del 1,8% al 2,7% la proyección de crecimiento del PIB en la región en 2022, no sin alertar de que el escenario se otea “muy complejo”, en un momento en el que 16 de los 33 países de Latam no han recobrado los niveles de PIB pre-pandemia. Entre los 19 países que conforman Iberoamérica, los que más se expandirán durante 2022 serán Venezuela (10%); Panamá (7%); Colombia (6,5%); Dominicana (5,3%); Uruguay (4,5%); Guatemala (4%); Honduras (3,8%); Bolivia (3,5%) y Argentina (3,5%), según el último Estudio Económico de América Latina y el Caribe.

En la zona media se hallan Costa Rica (3,3%); Cuba (3%); Nicaragua (3%); Ecuador (2,7%); Perú (2,5%) y El Salvador (2,5 %). Y las economías que menos progresarán en 2022 serán México (1,9%); Chile (1,9%); Brasil (1,6%) y Paraguay (0,2%). La región, con 626 millones de personas y considerada la más desigual del mundo, afrontó la pandemia en un momento de debilidad de su economía, con un crecimiento que apenas alcanzó el 0,1% en 2019, para acusar un desplome del 6,8% en 2020 por el Covid, la mayor recesión en 120 años, y rebotar un 6,2% el año pasado. Sudamérica crecerá el 2,6% (frente al 6,9% en 2021); Centroamérica y México lo harán el 2,5% (5,7% en 2021) y el Caribe, única subregión que crecerá más que en 2021, el 4,7% (4%).

El informe muestra también que la guerra en Ucrania ha seguido impactando en la inflación, que llegó al 8,4% regional en junio, “lo que equivale a más del doble de la media anotada en 2005-19. Además, y después de que en 2021 la región fuera receptora neta de capitales, el informe señala que los datos disponibles para el primer trimestre de 2022 muestran que la entrada de flujos se desacelera, debido principalmente a las peores condiciones financieras mundiales tras la guerra en Ucrania.

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