Salvo España, Alemania, Estados Unidos, Japón y hasta Suiza se afe­rran a esta op­ción

Las nucleares serán los salvavidas para la economía verde

La Agencia Internacional de la Energía habla del “regreso triun­fal” de esta fuente de ge­ne­ra­ción

Central nuclear de Almaraz
Central nuclear de Almaraz

La energía nu­clear re­gresa en un mo­mento de gloria para ella y pe­nosa para otras fuentes de ener­gía. Cuando nadie daba un duro por ella, es­pe­cial­mente en países con Gobiernos de iz­quierda como España, se ha con­ver­tido en la po­sible sal­va­ción para la crisis ener­gé­tica que atra­viesa Europa, que no sólo se ma­te­ria­liza en una subida im­pa­rable de los pre­cios, sino en la ame­naza de res­tric­ciones en el mo­mento en que llegue el in­vierno. Y no sólo es por la guerra de Ucrania. Hay más ra­zo­nes.

La propia Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vaticinado un regreso triunfal de esta fuente en la estrategia de cumplimiento de la agenda hacia la descarbonización definitiva.

La AIE asegura que "extender la vida útil de las plantas nucleares es una parte indispensable de un camino rentable hacia el cero neto para 2050" y aunque prorrogar el funcionamiento de centrales antiguas entraña un coste, este resulta competitivo frente a la producción de energías como la eólica o la solar.

La AIE ha dicho que va a producirse un regreso de la energía nuclear. Lo único que puede complicar este proceso es el cambio climático. Francia ha visto este peligro del clima, cuando los grandes ríos Ródano y Garona no eran capaces de enfriar los reactores. El 70% de la generación de energía eléctrica en este país proviene de fuentes nucleares.

Japón estudia reabrir centrales que cerró tras Fukushima Alemania, se está viendo impulsada a echar marcha atrás en el cierre de las últimas centrales, ante la amenaza del corte del gas ruso. El movimiento a favor de estas centrales es de tal magnitud, que hasta los políticos suizos se encuentran alarmados y han pedido un acelerón nuclear.

Lejos quedan los tiempos de aquél slogan de “Nucleares no, gracias”, que se vio respaldado por los accidentes en las centrales de Chernobil (Ucrania) y Fukushima (Japón). Parecería que el lema ahora es “nucleares sí, gracias”, al considerarse como una fuente limpia. En Estados Unidos quieren prorrogar la última planta abierta en California y otros dos reactores en Florida.

La energía nuclear supuso el pasado año en EEUU la mayor fuente de generación energética, con el 19% del total, por delante de la energía eólica, que supuso el 9,2%, según las cifras de la EIA.

“Enfrentados a una crisis energética sin precedentes, los gobiernos de Occidente están repensando sus posiciones mantenidas durante mucho tiempo sobre el papel de la generación de energía nuclear, preparando el escenario para lo que podría ser la mayor historia de 'recuperación' de fuentes de energía de los últimos tiempos”, asegura el periódico digital OilPrice.

La Agencia Internacional de la Energía asegura que dentro de este “revival” de las fuentes nucleares de generación contribuye también que se está generando impulso detrás de los pequeños reactores modulares, con costos y riesgos más bajos en comparación con las plantas de energía nuclear tradicionales.

“Aún así, la energía nuclear necesitará un fuerte apoyo de políticas e incentivos por parte de los gobiernos para garantizar la operación segura y sostenible de las plantas nucleares y movilizar las inversiones necesarias, incluso en nuevas tecnologías, señaló la agencia”, advierte OilPrice.

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